LA DIÓCESIS DE QUILMES INICIÓ SU TERCER SÍNODO DIOCESANO EN EL AÑO DE SUS 50 AÑOS

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La Diócesis de Quilmes celebró el domingo 19 de abril el inicio solemne de su Tercer Sínodo Diocesano, bajo el lema “Iglesia de Quilmes, ¡camina con la alegría del Evangelio!”, en un año especialmente significativo por el 50º aniversario de su creación.

La jornada comenzó con la jura y profesión de fe de unos 500 sinodales en el Teatro Municipal de Quilmes. Durante la celebración, presidida por los obispos Carlos Tissera y Eduardo Redondo, los representantes -elegidos en cada comunidad- asumieron el compromiso de participar activamente del proceso sinodal y de representar fielmente a sus comunidades en la definición de las líneas pastorales para los próximos años.

En ese marco, realizaron la profesión de fe y prestaron juramento ante la Palabra de Dios. Las próximas sesiones sinodales se desarrollarán el 30 de mayo, el 20 de junio y el 9 de agosto, mientras que el Documento Final será presentado el 19 de diciembre, en la celebración por el 50º aniversario de la diócesis.

El Papa León XIV se hizo presente a través de una carta de saludo dirigida a la diócesis con motivo de este acontecimiento.

Celebración eucarística

En un segundo momento, los sinodales y pueblo de Dios participaron de la misa en la Iglesia Catedral de Quilmes. La celebración fue presidida por el obispo Carlos Tissera, junto al obispo auxiliar Eduardo Redondo, y contó con la presencia del arzobispo de Mendoza y presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, el obispo emérito de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, y sacerdotes y diáconos de la diócesis.

En su homilía, el Padre Obispo Tissera alentó a vivir este tiempo con esperanza: “No estamos solos, Dios camina con nosotros”, y agregó: “Nos toca a nosotros celebrar estos 50 años de la diócesis y este sínodo. Que juntos podamos mirar hacia adelante y seguir caminando, ‘seguir andando’, y sentir cómo nos quema el alma, como dijeron los discípulos de Emaús”.

El legado de Jorge Novak

El Monseñor Tissera también recordó la figura del primer pastor de Quilmes, el Siervo de Dios Jorge Novak, y subrayó que su testimonio sigue marcando la identidad diocesana. Destacó especialmente su cercanía con el pueblo y su compromiso con los más necesitados, como rasgos que continúan orientando el camino pastoral.

Una experiencia fundacional

Durante la misa, Monseñor Colombo evocó el primer sínodo diocesano, realizado entre 1981 y 1983, en un contexto atravesado por la crisis social, la Guerra de Malvinas y el retorno a la democracia. Señaló que “se trató de un momento muy particular de la historia argentina”.

Al mismo tiempo, destacó su enfoque en la realidad concreta: “No partió de una mirada fantasiosa sobre la realidad, sino que se estudió la realidad, se la preguntó a la gente”, y remarcó la amplitud de la participación: “Fue un acontecimiento eclesial con una formidable participación laical”.

También definió aquel proceso como “un sínodo convocado desde la Palabra”, con un fuerte impulso misionero: “Terminó proclamando a la diócesis en ‘estado de misión’, anticipando lo que luego el Papa Francisco llamaría la ‘Iglesia en salida’”.

Tras recordar el segundo sínodo, centrado en la familia, Colombo valoró la continuidad de este camino: “Este tercer sínodo concreta el último sueño de nuestro Obispo Jorge”.

Un camino en marcha

El Tercer Sínodo Diocesano buscará reflexionar y discernir los desafíos actuales de la Iglesia en el territorio, a través del trabajo en comisiones y la participación de representantes de todas las comunidades.

Con la jura y la profesión de fe de los sinodales, la diócesis dio así un nuevo paso en un proceso que apunta a fortalecer una Iglesia más participativa, misionera y comprometida con la realidad de su pueblo.